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CURIOSIDADES DE LA ENERGIA SOLAR FOTOVOLTAICA Y SU CAPACIDAD PARA PRODUCIR ELECTRICIDAD

La energía solar fotovoltaica transforma directamente la radiación solar en electricidad. Aunque su funcionamiento puede parecer sencillo desde fuera, detrás de cada panel hay materiales semiconductores, corriente continua, electrónica de potencia y sistemas de control que trabajan conjuntamente para suministrar energía a viviendas y empresas.

Desde el descubrimiento del efecto fotovoltaico en el siglo XIX hasta las actuales instalaciones de autoconsumo, esta tecnología ha evolucionado de forma notable. Hoy, cualquier hogar, comunidad de propietarios o negocio puede generar parte de su propia electricidad mediante paneles solares.

En Silvasol diseñamos e instalamos sistemas de energía solar fotovoltaica adaptados al consumo, la cubierta y las necesidades energéticas de cada inmueble.

¿Qué es exactamente la energía solar fotovoltaica?

La energía solar fotovoltaica es la electricidad obtenida al exponer determinados materiales semiconductores a la radiación solar. Cuando la luz incide sobre las células del panel, se genera una corriente eléctrica continua.

Esa electricidad pasa por un inversor, que la transforma en corriente alterna para que pueda utilizarse en los electrodomésticos, equipos de climatización, maquinaria y demás consumos del inmueble.

El proceso básico es el siguiente:

  1. Los módulos fotovoltaicos reciben radiación solar.
  2. Las células generan electricidad en corriente continua.
  3. El inversor convierte esa energía en corriente alterna.
  4. La vivienda o empresa consume primero la electricidad solar disponible.
  5. La energía que falta se obtiene de la red.
  6. Cuando hay excedentes, pueden verterse a la red o almacenarse en una batería, según el tipo de instalación.

El IDAE explica que los módulos fotovoltaicos transforman la radiación solar en electricidad de origen renovable, mientras que el autoconsumo permite utilizar esa producción en el propio hogar, negocio o comunidad.

Puedes ampliar este funcionamiento en cómo funcionan las placas solares.

El efecto fotovoltaico se descubrió en 1839

El origen de la energía fotovoltaica se remonta a 1839, cuando el físico francés Alexandre-Edmond Becquerel observó que determinados materiales podían generar corriente eléctrica al exponerse a la luz.

Sin embargo, tuvieron que pasar más de cien años para que aparecieran células solares de silicio con aplicaciones prácticas. En la década de 1950 se desarrollaron las primeras células modernas, inicialmente con costes muy elevados y destinadas a usos especializados.

La tecnología fotovoltaica comenzó a utilizarse en aplicaciones espaciales porque permitía producir electricidad lejos de cualquier red de suministro. Con el paso de las décadas, la mejora de la fabricación y del rendimiento hizo posible su uso en viviendas, empresas y plantas de generación.

Las placas solares producen electricidad aunque esté nublado

Los paneles solares no necesitan calor para funcionar. Necesitan radiación solar.

En un día nublado sigue llegando radiación a la superficie de los módulos, por lo que la instalación continúa produciendo electricidad. No obstante, la potencia generada será normalmente menor que en un día despejado.

La producción durante un día con nubes depende de:

  • densidad y tipo de nubosidad;
  • orientación e inclinación de los paneles;
  • radiación difusa disponible;
  • temperatura ambiente;
  • sombras;
  • tecnología del módulo;
  • dimensionado y configuración de la instalación.

Esto explica por qué las placas también funcionan durante el invierno. Puede haber menos horas de sol y menor radiación disponible, pero la instalación no deja automáticamente de producir.

Puedes consultar más detalles en qué pasa con las placas solares cuando no hay sol.

Los paneles solares no producen más por hacer más calor

Una de las curiosidades más importantes es que calor y radiación solar no son lo mismo.

Los paneles necesitan luz para generar electricidad, pero las temperaturas muy elevadas pueden reducir momentáneamente su rendimiento eléctrico. Por este motivo, un día soleado y fresco puede ofrecer unas condiciones muy favorables para la producción.

Cada módulo tiene un coeficiente de temperatura que indica cómo varía su potencia cuando aumenta la temperatura de las células. Este dato debe consultarse en la ficha técnica del fabricante.

La ventilación bajo los paneles, la calidad de los componentes y el diseño de la estructura también influyen en su comportamiento térmico.

La orientación influye, pero no siempre tiene que ser exactamente sur

En España, una orientación próxima al sur suele favorecer una producción anual elevada. Sin embargo, no es la única configuración válida.

Una cubierta orientada al este puede generar más energía durante la mañana, mientras que una orientación oeste desplaza parte de la producción hacia la tarde. Esto puede resultar útil cuando el consumo de la vivienda se concentra en esas franjas.

Para decidir la orientación adecuada hay que estudiar:

  • geometría de la cubierta;
  • inclinación;
  • sombras;
  • consumo horario;
  • espacio disponible;
  • orientación de cada faldón;
  • posibles estructuras auxiliares;
  • objetivos de autoconsumo.

La mejor instalación no es necesariamente la que produce más energía anual, sino la que genera electricidad cuando el inmueble puede aprovecharla mejor.

Puedes ampliar esta cuestión en la orientación ideal para tus placas solares y en orientación de placas solares.

Una pequeña sombra puede afectar a varios paneles

Las sombras de chimeneas, árboles, antenas, edificios próximos o elementos de la propia cubierta pueden reducir la producción.

Los módulos están formados por células conectadas eléctricamente, y los paneles suelen agruparse en cadenas. Por eso, una sombra localizada puede afectar a más superficie de la que aparentemente cubre.

El impacto depende de:

  • diseño eléctrico de las cadenas;
  • duración y movimiento de la sombra;
  • disposición de los módulos;
  • diodos de derivación;
  • número de seguidores MPPT del inversor;
  • uso de optimizadores o microinversores;
  • época del año.

Un estudio de sombras permite prever estas pérdidas antes de instalar. No se debe decidir la ubicación de los paneles únicamente observando el tejado durante unos minutos.

Los paneles generan corriente continua

La electricidad producida directamente por los módulos es corriente continua. Sin embargo, la mayoría de los equipos de una vivienda funcionan con corriente alterna.

El inversor fotovoltaico realiza esa conversión y, además, controla buena parte del funcionamiento de la instalación.

Entre sus funciones se encuentran:

  • transformar corriente continua en alterna;
  • buscar el punto de máxima producción;
  • supervisar tensiones y corrientes;
  • coordinarse con la red eléctrica;
  • detectar determinadas incidencias;
  • registrar datos de producción;
  • gestionar baterías en equipos compatibles.

Por esta razón, el inversor es uno de los componentes más importantes del sistema. Su potencia y características deben ajustarse al campo fotovoltaico y al tipo de consumo.

La potencia de un panel no es la energía que produce al día

La potencia de un panel se expresa habitualmente en vatios pico, mientras que la energía producida durante un periodo se mide en kilovatios hora.

No son conceptos equivalentes:

  • kW o W: indican potencia instantánea.
  • kWh: indican la energía generada o consumida durante un periodo.

Por ejemplo, conocer la potencia nominal de una instalación no basta para saber cuánta electricidad producirá al año. También hay que considerar la radiación de la ubicación, la orientación, las sombras, la temperatura y las pérdidas del sistema.

En cuántos kWh produce un panel solar explicamos cómo estimar la producción.

Las placas producen más durante unas horas que durante otras

La producción fotovoltaica no es constante a lo largo del día.

En una instalación bien orientada, suele comenzar por la mañana, aumentar progresivamente, alcanzar sus valores más altos alrededor de las horas centrales y disminuir por la tarde. La forma exacta de la curva cambia con la orientación y las condiciones meteorológicas.

Una instalación este-oeste puede presentar una curva más extendida, con una producción menos concentrada en el mediodía. Esto puede ayudar a cubrir consumos durante más horas, aunque la producción máxima instantánea sea diferente.

Entender esta curva es fundamental para programar consumos como:

  • lavadora;
  • lavavajillas;
  • termo eléctrico;
  • aerotermia;
  • depuradora de piscina;
  • recarga de vehículo eléctrico.

Puedes consultar nuestra guía sobre qué electrodomésticos conviene programar para aprovechar mejor el autoconsumo.

Generar electricidad no significa consumirla toda

Una instalación puede producir más electricidad de la que necesita la vivienda en un momento determinado.

Cuando existe excedente, esa energía puede:

  • verterse a la red;
  • acogerse a compensación simplificada cuando se cumplen las condiciones;
  • almacenarse en una batería física;
  • utilizarse para activar consumos programables;
  • gestionarse mediante sistemas de control energético.

Por el contrario, cuando el consumo supera la producción, la red aporta automáticamente la energía que falta en una instalación conectada.

El autoconsumo permite producir y consumir electricidad propia, mientras que la gestión de excedentes depende de la modalidad y configuración elegidas.

Puedes ampliar esta información en qué pasa si consumes más energía de la que producen tus placas solares y cómo aprovechar los excedentes de energía solar.

Los paneles no proporcionan electricidad durante un corte de red por defecto

Una instalación fotovoltaica convencional conectada a red suele desconectarse cuando se produce un corte eléctrico. Esta medida evita que el sistema siga inyectando energía en una red que puede estar siendo reparada.

Para disponer de suministro durante un apagón se necesita una configuración preparada para respaldo, que puede incluir:

  • inversor híbrido compatible;
  • batería;
  • cuadro o salida de cargas críticas;
  • sistema de conmutación;
  • protecciones específicas;
  • potencia suficiente para los consumos seleccionados.

Tener paneles solares no implica automáticamente poder utilizar electricidad durante un corte.

Puedes encontrar más información en qué sucede con la energía solar durante los cortes de luz.

Las baterías almacenan energía, no aumentan la producción

Una batería permite guardar parte de la electricidad generada durante el día para utilizarla más tarde. Sin embargo, no hace que los paneles produzcan más.

Su utilidad depende de factores como:

  • excedentes disponibles;
  • consumo nocturno;
  • capacidad útil;
  • potencia de carga y descarga;
  • eficiencia;
  • vida útil;
  • necesidad de respaldo;
  • precio del sistema.

Antes de instalar una batería conviene optimizar los horarios de consumo y comprobar cuánta energía sobra realmente.

Puedes consultar baterías solares para autoconsumo y batería física o virtual: qué opción conviene.

La suciedad no siempre afecta igual a todos los paneles

Polvo, polen, hojas, excrementos de aves o residuos transportados por el viento pueden reducir la radiación que llega a las células.

El impacto depende de:

  • inclinación de los módulos;
  • frecuencia de lluvia;
  • proximidad al mar;
  • contaminación;
  • actividad agrícola;
  • aves;
  • acumulación desigual de suciedad.

En zonas costeras como Jávea, Denia, Calpe o Moraira también conviene tener en cuenta la salinidad ambiental.

No es recomendable establecer una frecuencia universal de limpieza. Lo adecuado es revisar la producción y el estado visual de la instalación, y limpiar únicamente cuando sea necesario siguiendo procedimientos seguros.

Puedes consultar nuestra guía sobre cómo limpiar las placas solares y nuestro servicio de mantenimiento de placas solares.

Los paneles solares tienen una vida útil prolongada

Los módulos fotovoltaicos están diseñados para funcionar durante décadas. Esto no significa que mantengan exactamente la misma potencia desde el primer día.

Con el paso del tiempo se produce una degradación gradual. Los fabricantes suelen especificar garantías de producto y garantías de rendimiento, que son conceptos diferentes:

  • la garantía de producto cubre determinados defectos del módulo;
  • la garantía de rendimiento establece una producción mínima estimada con el paso de los años.

Además de los paneles, una instalación incluye otros componentes con ciclos de vida distintos, como inversores, protecciones, estructuras, cableado y baterías.

Por eso, al comparar presupuestos no basta con mirar la duración anunciada de los paneles. También deben revisarse las garantías del resto del sistema y las condiciones concretas de cobertura.

Los paneles solares también pueden reciclarse

Al final de su vida útil, los módulos contienen materiales que pueden recuperarse, como vidrio, aluminio y otros componentes.

La gestión debe realizarse a través de canales autorizados y no como un residuo doméstico convencional. La capacidad de recuperación depende del tipo de módulo, de su estado y del proceso industrial utilizado.

También puede interesarte qué hacer con los paneles solares al final de su vida útil.

España ha aumentado notablemente su capacidad fotovoltaica

La situación actual es muy distinta a la que reflejaba la versión original de este artículo publicada en 2018.

Según Red Eléctrica, la solar fotovoltaica se convirtió en 2025 en la tecnología con mayor presencia dentro de la estructura de potencia instalada española. En el cierre de ese año alcanzó cerca de 50 GW, incluyendo autoconsumo, y representó el 33,1 % de la potencia instalada.

Red Eléctrica también estimó que el autoconsumo fotovoltaico español rondaba los 8.700 MW de potencia instalada a finales de 2025.

Estos datos muestran que la energía solar ha pasado de ser una tecnología minoritaria a ocupar un lugar central en el sistema eléctrico español.

El autoconsumo no consiste en llenar el tejado de paneles

Una instalación rentable debe diseñarse a partir del consumo y no únicamente del espacio disponible.

Antes de definir cuántos paneles instalar, conviene analizar:

  • consumo anual;
  • curva horaria;
  • orientación;
  • inclinación;
  • sombras;
  • potencia contratada;
  • equipos eléctricos presentes;
  • posibles consumos futuros;
  • excedentes estimados;
  • viabilidad de una batería.

Sobredimensionar puede generar muchos excedentes que no siempre se aprovechan de forma óptima. Infradimensionar puede limitar el ahorro cuando existe una demanda diurna elevada.

La instalación adecuada es la que equilibra producción, consumo, inversión y objetivos energéticos.

En cuántas placas solares necesito para una casa explicamos los factores que deben tenerse en cuenta.

¿Cuánto tarda en amortizarse una instalación solar?

No existe un plazo único para todas las viviendas. La amortización depende de:

  • coste inicial;
  • energía producida;
  • porcentaje de autoconsumo directo;
  • precio de la electricidad evitada;
  • compensación de excedentes;
  • orientación y sombras;
  • mantenimiento;
  • incentivos fiscales aplicables;
  • hábitos de consumo.

El IDAE sitúa como referencia orientativa para un hogar medio plazos de entre 6 y 10 años, aunque advierte de que pueden variar y acortarse mediante incentivos. No debe trasladarse esa estimación automáticamente a todos los proyectos.

Puedes ampliar esta cuestión en cuánto tiempo tardan en amortizarse las placas solares.

Cómo saber cuánta electricidad puede producir tu vivienda

Para estimar la producción no basta con conocer el número de paneles. Es necesario estudiar técnicamente la instalación.

Los principales factores son:

  • potencia de los módulos;
  • radiación solar de la ubicación;
  • orientación e inclinación;
  • sombras anuales;
  • temperatura;
  • pérdidas del inversor y cableado;
  • degradación estimada;
  • superficie disponible;
  • distribución eléctrica de las cadenas.

En Silvasol analizamos el tejado, el consumo y los objetivos de cada cliente para dimensionar instalaciones adaptadas a viviendas, comunidades y empresas de Alicante, Valencia y la Marina Alta.

Puedes realizar una primera estimación con nuestra calculadora de ahorro con placas solares o solicitar un presupuesto personalizado.

La energía fotovoltaica puede producir electricidad en días nublados, funciona mejor con luz que con calor extremo y permite cubrir parte del consumo sin que la vivienda tenga que desconectarse de la red. Su rendimiento depende tanto de la calidad de los componentes como del diseño, la orientación, las sombras y la coincidencia entre producción y consumo.

Silvasol Energía Solar – Instaladores y mantenedores autorizados en Alicante y Valencia

Preguntas frecuentes sobre energía solar fotovoltaica

¿Las placas solares producen electricidad cuando está nublado?

Sí. Los paneles pueden aprovechar la radiación difusa que atraviesa las nubes, aunque normalmente producen menos energía que durante un día despejado.

¿Las placas solares funcionan mejor cuanto más calor hace?

No necesariamente. Necesitan radiación solar, pero una temperatura elevada de las células puede reducir temporalmente su rendimiento eléctrico.

¿Las placas producen electricidad por la noche?

No. Durante la noche no existe radiación solar suficiente para generar electricidad. El consumo se cubre con la red o con una batería que tenga energía almacenada.

¿Qué diferencia hay entre kW y kWh en una instalación solar?

Los kW expresan potencia, mientras que los kWh representan la cantidad de energía producida o consumida durante un periodo.

¿Puedo tener electricidad durante un apagón si dispongo de placas solares?

No con cualquier instalación. Se necesita un sistema preparado para respaldo, normalmente con inversor compatible, batería, conmutación y un circuito de cargas seleccionadas.

¿Cuánto puede producir una instalación fotovoltaica?

Depende de la potencia instalada, la radiación de la zona, la orientación, la inclinación, las sombras, la temperatura y las pérdidas del sistema. Se necesita un estudio específico para obtener una estimación fiable.